Hola. Hace ya tres años que te estoy escribiendo y mandando fotos. Aunque el viaje empezó mucho antes, este último tiempo fue muy intenso, y te agradezco que lo vengas siguiendo con tanto interés.
Quizás como celebración, pero sobre todo por casualidad, hoy te quiero contar sobre Camboya. Creo que ningún lugar me generó emociones tan fuertes, y muchas muy contradictorias. Pasé sólo dos semanas ahí, viajando rápido y con intención de ver las ruinas de Angkor y poco más. Sin embargo, me dejó cosas en la cabeza que todavía me están dando vueltas.
Hay mucho que quizás te debería decir de este país y de su gente, que tiene un pasado complicado y un presente difícil. Pero no me veo con la capacidad de ponerlo en palabras de forma justa. Angkor debe haber sido una capital inolvidable, y sus ruinas aún lo son. La gente la pasó muy mal, la siguen peleando muy fuerte, y pocas cosas importan más allá de la supervivencia diaria, porque ni eso está garantizado. Su pasado reciente es muy doloroso de mirar de frente y, con el poco tiempo y menor conocimiento que lo encaré, imposible de empezar a entender.
De ruinas a estafas, de dulces de caña de azúcar a campos de detención y tortura, de matrimonios por necesidad económica a sonrisas tímidas y difíciles de encontrar, hay mucho sobre Camboya para contarte, y espero que un poco al menos se transmita en estas fotos.
Tags: Asia, Khmer Rouge, Pol Pot, ruinas, S-21, selva, Sudeste Asiatico, templos
« Antes Tailandia, siempre de pasada
Después Myanmar o Birmania »





























Impactante…
Debe ser increíble (como decís vos: intenso) estar ahí… estar con esa gente que sufrió una historia terrible de abusos de todo tipo, y que ahora intenta sobrevivir al hambre, a tanta falta de todo…
Qué bueno que hayas podido estar en ese lugar…
Qué bueno que te hayas emocionado con su historia…
Qué bueno que lo cuentes!
Las fotos están espectaculares, impecables…
Ya pasó bastante tiempo desde que estuve ahí (en diciembre) pero volver sobre las fotos me pega fuerte. Sin desmerecer donde estoy ahora, ando con ganas de pasar de nuevo por esos lugares. ¡Gracias CiS!
Me olvidé decirte que las fotos que me mataron fueron la del Centro de Torturas S-21 y la de las víctimas…
Con lo primero que relacioné esta historia es con la de nuestro país. Y viendo las fotos lo primero que recordé fue la larguísima bandera con las caras de los 30.000 desaparecidos de nuestra dictadura, que llevaban los familiares el 24 de Marzo pasado…
Gracias a vos Juan!
Bellísimas fotos y las palabras justas, mueven.
Disfruté mucho con este post. Gracias.
Yo en realidad intento mantener la política un poco afuera de este sitio, pero en este caso es difícil de evitar; es una parte muy grande de estar en Camboya, y no verlo o mencionarlo, sería una imagen muy incompleta del país.
Gracias dem, y CiS de nuevo.
Muy bueno todo juan.
Gracias elias.
hace rato no pasaba por aca, muy buenas fotos como siempre.
comiste pajaros fritos? los templos esos coloridos con buena vista tienen mucha onda.
Gracias motrok. Pajaritos fritos, muy parecidos, comí en Indonesia. Creo que era un gorrión, y no tenía muy buen gusto. Los templos tienen onda, pero te tendría que contar un día la historia de ese lugar, que es bastante tétrica.
Es imposible aislar la política en este caso,bah!más que nada,reconocer la bajeza de la raza humana,en algunos casos,obvio.Impactante y ganas de conocer….
me encanta ese paisaje =)